mujer haciendo ejercicio supervisada por su entrenador personal

¿Por qué necesitas un entrenador personal?

Es muy probable que te hayas preguntado alguna vez si merece la pena contratar los servicios de un entrenador personal. Dudas como: ¿Qué puede hacer por mí, que realmente no pueda hacer por mí mismo? o ¿cómo dar con el profesional adecuado que me ayude a mejorar mi salud y forma física?, son dudas típicas y totalmente razonables.

¿Qué te parece si nos ponemos en situación? Seguro que conseguimos resolver esas dudas y podrás ver con más claridad, los grandes beneficios de ponerte en manos de un profesional del ejercicio y la salud.

Tu relación actual con el entrenamiento, SIN entrenador personal

Tomar las riendas de tu salud y forma física parecía tarea fácil. Habías decidido hacer ejercicio con regularidad y hasta te habías puesto un plazo para conseguir tus objetivos. Tanto es así, que hasta te apuntaste al gimnasio o te compraste algo de material para hacer ejercicio en casa.

Decidiste que ibas a hacer ejercicio cada día. Tenías motivación de sobra y habías tomado la firme decisión de ser fiel a tu plan. Nada podría pararte y nada podía salir mal.

Al poco tiempo te das cuenta de que algo está fallando: las cosas no van exactamente como habías planeado, no consigues la constancia que necesitas, los resultados no llegan, te aburres hasta la saciedad y de la motivación inicial, no quedan ni los restos. Pero, ¿cómo es posible…?, ¡si el plan era perfecto! No había fugas, te habías visualizado a ti mismo haciendo ejercicio diariamente y consiguiendo ese estado de forma soñado. No te lo explicas.

Lo peor es que, además de no saber por qué estás así, no sabes lo que debes hacer. Lo que sí sabes es que quieres ponerte en forma; bajar peso y mejorar tu composición corporal; entrenar sin hacerte daño porque tienes o temes una lesión; y, por supuesto, ver los resultados. Pero… ¿cómo?. Lo que tan fácil sonaba en tu cabeza parece que en la práctica no lo es tanto.

Y por eso estoy hoy aquí, escribiendo para ti. Porque sé perfectamente a lo que te estás enfrentando.

¿Qué está fallando?. Detectemos el problema, analicemos la situación y démosle solución.

Lo primero: no te preocupes. Lo que te ha pasado es bastante normal y habitual. Ni eres un bicho raro ni eres menos que nadie. No eres el primero al que le ha pasado ni serás el último tampoco. En mis años como entrenador personal en Santiago de Compostela, me he topado con esta situación cientos de veces y siempre hemos encontrado el camino más adecuado para cada persona.

Para poder dar solución lo primero será detectar cuál es el problema. La lista podría parecer infinita: hay tantos problemas distintos como personas. Pero la realidad es que, a pesar de que cada persona y sus circunstancias son distintas, podemos hacer una lista relativamente pequeña en la que agrupar la mayoría de situaciones posibles. En el fondo, no somos tan diferentes.

Una vez identificado cuál es tu problema y la situación en la que te encuentras actualmente, podemos empezar a trabajar en la solución. Y a partir de ahí, sí: debemos individualizar al máximo el plan para conseguir tus objetivos. Pero necesitamos partir de algo.

Problemas más habituales a la hora de afrontar un plan de entrenamiento por tu cuenta.

Te voy a presentar las situaciones más comunes. Seguro que te verás reflejado en alguna (o más de una):

  1. No sabes por dónde empezar.
  2. Has empezado a entrenar pero no consigues ser regular.
  3. Entrenas con regularidad pero no ves resultados.
  4. Cada vez que entrenas, terminas con molestias.

¿Te ves identificado con alguna? Todas tienen un punto en común: provocan que abandones tus objetivos y tu relación con el ejercicio empeora. Pero vamos a analizar un poco cada una de ellas para que veas por qué un entrenador personal es el profesional con la capacidad de dar soluciones a tus problemas.

Analizando el problema

No sabes por dónde empezar

Eres absolutamente novato en esto del ejercicio, no tienes ni idea de por dónde empezar. Has dedicado tiempo a buscar información, pero lo que has visto te ha abrumado y la motivación inicial se ha esfumado.

signos de interrogación negros y naranjas sobre un mesa negra

Es probable que te encuentres en un estado que en psicología se conoce como parálisis por análisis, en el que lo único que se hace es consumir tiempo y esfuerzo imaginando todos los escenarios posibles, pero en el que no avanzas jamás. Para salir de ahí, sólo hay una solución posible: empezar ya. Cualquier minuto extra que dediques pretendiendo tener todo controlado antes de empezar, te alejará de tu objetivo.

El entrenador personal profesional, atesora los conocimientos, la formación académica y experiencia necesaria para individualizar la estrategia en función a ti. En definitiva, que tú no te tengas de preocupar de nada más que de entrenar.

Has empezado a entrenar pero no consigues ser regular

Fuiste capaz de empezar, lo hiciste con muchas ganas y con muy buena intención, pero a las pocas semanas cualquier excusa era buena para no entrenar.

La motivación inicial se perdió y no fuiste capaz de encontrar la satisfacción necesaria. El circuito de recompensa por el que sentimos bienestar, alivio e incluso placer, durante y después de la práctica de ejercicio, en tu caso, es como si no funcionase.

Hombre haciendo rodar un piedra gigante colina arriba

El esfuerzo que tienes que realizar lo percibes como desproporcionado en relación a los beneficios y buenas sensaciones que obtienes a cambio de hacer ejercicio. Por eso ese sentimiento de que no te merece la pena, porque sientes que no ganas nada con este intercambio.

Debemos preguntarnos si has empleado el planteamiento adecuado. Quizás hayas apostado demasiado fuerte por el sacrificio sin tener en cuenta si lo que haces, te gusta y te motiva a seguir haciéndolo. Has decidido cargar con otro estrés más en tu día a día y esa mochila ya pesa demasiado. Así que abandonas.

No has conseguido la adherencia necesaria o no le has dado tiempo suficiente para crear el hábito. Pero no te preocupes, eso también se puede trabajar y no necesariamente a través de la fuerza de voluntad.

Debemos encontrar algo que te guste, que te divierta incluso. Algo que no suponga una sensación de esfuerzo inicial tan grande que directamente, decidas que no te merece la pena continuar.

Piensa en grande, actúa en pequeño.

En muchas ocasiones, el problema radica en que te has puesto objetivos excesivamente grandes y ves la meta demasiado lejos. Pero por suerte, existen estrategias excelentes que nos darán solución al problema.

Si tu objetivo fuera construir un muro, y te lo propones conseguir en un solo día, es posible que te sientas tan abrumado, que, directamente, abandones antes de empezar. En cambio, si piensas que lo único que debes hacer es poner un ladrillo cada día, no te echarás atrás y, además, una vez en faena pondrás dos, tres y hasta diez ladrillos sin demasiado esfuerzo extra.

Entrenas con regularidad pero no ves resultados

Llevas meses haciendo ejercicio con cierta regularidad pero los resultados no llegan y tampoco tienes ni idea de si vas por buen camino. Es muy probable que lleves tiempo haciendo lo mismo. Necesitas un cambio de estrategia o simplemente un cambio de enfoque.

martillo clavando un tornillo y llave inglesa atornillando un clavo

Es momento de evaluar todos los factores implicados en tus entrenamientos para dar con aquellos que bloquean el avance hacia tus objetivos. Una vez identificados, hay que trabajar en tus limitaciones y potenciar tus capacidades.

También es importante dar cierta variabilidad de estímulos para que tu cuerpo tenga que resolver nuevos retos. No estoy diciendo que debas cambiar de programa de entrenamiento cada semana (ni cada mes) pero si es importante mantener cierto grado de variación para obligar al organismo a realizar nuevos procesos de adaptación.

Cada vez que entrenas, terminas con molestias

A pesar de que los mecanismos del dolor son muy complejos y su interpretación daría para cientos de capítulos, algo muy evidente es que si cada vez que haces ejercicio terminas dolorido, es que algo no estamos haciendo bien.

persona con la mano en la zona lumbar, dolorida

Hay muchas cosas que podríamos estar haciendo mal y que provocan que se desencadene dolor, como por ejemplo la ejecución técnica; la intensidad; el tempo; la selección y orden de los ejercicios; o el descanso mismo.

En SCQLab Entrenamiento y Salud, tenemos varias premisas clave para garantizar que tus entrenamientos sean seguros y eficaces. Una de ellas, está relacionada con la creencia equivocada de que en entrenamiento: más, es mejor. Todo lo contrario:

La carga de un entrenamiento, nunca debe superar la capacidad que tiene la persona para realizarlo correctamente.

Básicamente: no entrenar por encima de tus posibilidades actuales. Tiempo al tiempo.

Ese esfuerzo extra (e innecesario) lo pagarás con molestias o agujetas en el mejor de los casos. Pero es que, si continúas por la senda del sobre esfuerzo ––pensando que así recogerás mayores beneficios en menos tiempo––, es muy probable que lo que sí coseches sea una lesión más o menos importante.

Así pues, es imperativo entender que cuando entrenamos lo importante no es hacer más porque sí, sino hacer lo mínimo que te genere los mejores resultados. A esto lo llamamos: la dosis mínima eficaz.

De este modo, estaríamos apostando por la integridad física, la posibilidad de seguir entrenando en el tiempo, los resultados y la buena relación con el ejercicio.

Soluciones. ¿Cómo lo haremos?

En los entrenamientos personales que impartimos en SCQLab, tenemos claro que, si pretendemos ayudarte a conseguir tus objetivos, debemos diseñar estrategias únicas que se adapten a ti y a tus circunstancias. Y para ello, seguimos el siguiente plan:

Entrevista

Queremos conocerte y saber quién eres más allá de tu nombre, apellidos, edad o experiencia con el ejercicio.

Es súper importante saber tus gustos, lo que te motiva y lo que no, porque si conseguimos realizar ejercicio y además logramos que te guste, podremos generar la adherencia necesaria para que la regularidad no sea un problema. Queremos que tus citas de entrenamientos, sean momentos especiales para ti y que acudas con ganas.

Valoración

Tu entrenador personal te realizará una valoración técnica para evaluar cómo funciona tu cuerpo en cuanto a calidad de movimiento, fitness cardiorespiratorio, fuerza, propiocepción, coordinación, agilidad, etc.

Así podemos adaptar los entrenamientos para que progreses con seguridad y sin lesiones que te alejen de tus objetivos.

Objetivos y Estrategia

Te ayudaremos a establecer objetivos S.M.A.R.T. Un juego de palabras en el que usamos el término anglosajón «smart» (inteligente) y lo convertimos en siglas para referirnos a las características que deben tener los objetivos que nos propongamos, si pretendemos tener éxito.

S= Specific (específico)

M= Measurable (medible)

A= Achievable (alcanzable o realizable)

R= Relevant (relevante)

T= Timely (temporal)

Enseñanza

Te enseñaremos a entrenar, porque queremos que llegues a ser autónomo y que tú tengas el control.

Estudios como éste, nos confirman algo que ya sospechábamos:

Una vez que te has propuesto hacer ejercicio, la sensación de «tener el control», es el aspecto más determinante a la hora de mantener constancia. Es la Teoría de la Conducta Planeada.

diagrama de la teoria de la conducta planeada

Tendrás grandes objetivos, pero hay que saber cómo llegar hasta ellos y, para eso, está tu entrenador personal. Te enseñaremos a entrenar, tendrás el control y estaremos ahí para ayudarte en todo lo que necesites.

Conclusiones

En SCQLab, sabemos que contratar los servicios de un entrenador personal puede generar ciertas dudas al principio, pero en cuanto veas lo bien que evolucionas, te arrepentirás de no haberlo hecho antes.

Trabajaremos contigo para que, de una vez por todas, puedas conseguir tus objetivos de forma segura y eficaz.

  • Entrevistándote y valorándote para poder aplicar principios de individualización en tus entrenamientos.
  • Estudiando contigo tus objetivos y estructurando un plan de acción único.
  • Diseñando cada una de las sesiones de entrenamiento personal a tus capacidades reales, con el objetivo siempre en mente.
  • Haciendo tus entrenamientos interesantes para ti. Procurando que te guste lo que haces e incluso que te diviertas. Te sentirás bien haciéndolos y crearemos adherencia.
  • Planteando metas intermedias para que puedas percibir tus progresos y obtener pequeñas recompensas que nos mantengan motivados.
  • Enseñándote a entrenar para que tú tengas el control.

Espero sinceramente que esta información pueda servirte de ayuda. Si necesitas más información no dudes en contactar. Estaremos encantados de ayudarte.

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